De: Corina Uranga <lacoris-uranga@hotmail.com>
Fecha: 8 de mayo de 2020, 9:55:24 a.m. GMT-5
Para: Claudia Uranga Fernandez <urangaclaudia@yahoo.com.mx>
Asunto: Diario de la peste: El humano es un animal que sabe esperar
Me pareció un tipo diario reflexivo en dos cuartillas! Algo como lo que tú haces, pero tú eres exteeeeeensa!!
De: Claudia Uranga <urangaclaudia@yahoo.com.mx>
Enviado: viernes, 8 de mayo de 2020 01:31 p. m.
Enviado: viernes, 8 de mayo de 2020 01:31 p. m.
Creo que estamos los que somos hasta el momento, esta es una pequeña
prueba. El texto tiene clara su referencia, la canción lamentablemente
se corta abruptamente pero es de uno de mis autores admirados y creo que
el material puede despertar sus comentarios
y de eso trata este juego que les he invitado a jugar. Sus comentarios
pueden enviarlos a todos, o elegir a alguno o ignorar el material
recibido o a cambio remitir una idea propia o remitirnos a otros
materiales. Probemos. Saludo a todos.
El 08/05/2020, a las 6:05 p.m., Patricia Jay <patjaymx@hotmail.com> escribió:
Creo que la palabra que mejor define lo que estamos experimentando es
CONFUSIÓN. Ésta epidemia nos tomó completamente por sorpresa. No es para
nada lo que esperábamos para el 2020. Siendo niña en los años 60´s
cuando vi el primer viaje del hombre a la luna
y la película de Stanley Kubrik "2001 Odisea en el Espacio", yo pensaba
que mi futuro como adulta iban a ser los viajes espaciales. Nunca jamás
me imaginé el INTERNET, y sin embargo es nuestra realidad ahora. Algo
totalmente impensado y no imaginado. Ahora
sucede lo mismo, yo creía que el gran acontecimiento de este año serían
los Juegos Olímpicos de Tokio, que nos iban a sorprender con tecnología
muy sofisticada, digna del siglo XXI, y nada, los juegos han sido
pospuestos, en el mejor de los casos, y tal vez
hasta cancelados, algo no visto desde la 2a Guerra Mundial. Y pese a lo
inesperado, ésta pandemia nos está confrontando con problemas muy
añejos que tal vez no habíamos querido ver. Problemas básicos que en
pleno siglo XXI no hemos podido resolver y aquí si
va a salir a relucir mi "izquierdismo". I am sorry, si esto molesta, ya
me lo dirán. El derecho a la salud. Ahora sabemos que más de la mitad
de la población en México, y en otros lugares del mundo no tiene derecho
a ningún sistema de salud, ya sea público
o privado. De nada sirve contar con uno si mi vecino no lo tiene y se
enferma y me contagia. Y si miles o tal vez millones se enferman ¿quién
los va a atender? El neoliberalismo le apostó a desmantelar al Estado, a
reducirlo a su mínima expresión dejando todo
a la ley de la oferta y la demanda. Para que "gastar" en servicios
médicos públicos, mejor que cada quien adquiriera un seguro médico
privado y listo, todos felices, tu estás cubierto, la aseguradora hace
negocio y el Estado se lava las manos del asunto. ¿Pero
que pasó? Ni siquiera la mitad de la población gana lo suficiente para
pagarse un seguro, además, muchos de repente se han quedado sin trabajo,
y al hacerlo ya no pueden seguir pagando el seguro y lo pierden. En
Estados Unidos sólo en estos mese de pandemia
30 millones de gringos han perdido su trabajo. Si se enferman ¿quién
los va a atender? Hay quién dice, pues que se mueran, al fin sobra
gente., pero nunca pensamos que podemos estar en esa fila. Yo creo que
ésta pandemia si debe ponernos a pensar que si no
resolvemos un mundo tan desigual nos va a cargar a todos la
.......desgracia. ya se acabaron los tiempos en que se podían salvar
unos cuantos a costa de los demás. Por hoy es todo.
El vie., 8 may. 2020 a las 18:28, Claudia Uranga (<urangaclaudia@yahoo.com.mx>) escribió:
Más
allá de posturas políticas señalas una interesante controversia,
beneficiarse unos pocos del mal de muchos, parece ya no ser una buena
alternativa. Las desigualdades hoy ponen de manifiesto que somos un país
al que le falta mucho crecer para ir cerrando las diferencias, sin
embargo parece una carrera contra el tiempo,porque el camino hacia esta
homogeneización de los ciudadanos requiere educación, un estado de
derecho que nos reestructure la idiosincracia y otro modelo de país, y
quién sabe si tendremos tiempo para obtener logros a corto plazo.
Seguramente los jóvenes del grupo ven con más optimismo el panorama y
las sesentonas lo vemos muy complicado.
Para
mí lo más peligroso, además de un posible contagio, es reconocer lo
reconfortante que es estar sólo conmigo misma confirmando la sentencia
del filósofo francés (Sartre) que no tuvo empacho en decir que "el
infierno son los otros".
Ánimo a todos.
El 09/05/2020, a las 2:03 p.m., Antonio Lezama <laberintomexico@gmail.com> escribió:
Nos
encontramos ante la incertidumbre de lo que sucederá después de estos meses de
cuarentena. Sí realmente, como dicen los medios masivos, la vida como la
conocíamos ya no será igual. Toda esta información a través de nuestra actual
ventana, la pantalla, como dice la nota “Por la mañana, esto. Mirar la
pantalla, no el camino.”
Estamos confinados bajo del bombardeo mediático, noticias que no
alientan mucho, declaraciones de los organismos que mundialmente han controlado
la salud, gobiernos que desde siempre
han ocultado sus corruptelas. Y nosotros en medio, esperando a que los
expertos puedan resolver los problemas. Han perdido credibilidad pero es lo que
tenemos ahora.
En la educación que recibimos, (1990
- 2010), nos fueron despojando de muchas herramientas para actuar en
equipo, haciéndonos individualistas. Recuerdo a un maestro decir que el nuevo
sistema escolar, servía básicamente para no poder crear ningún vínculo fuerte
entre los jóvenes, separados por horarios y clases, sin poder compartir, equiparar
o desechar ideas. Nos quedamos sin ese espíritu rebelde de los jóvenes de las
décadas anteriores. Sin la idea de exigir mejores condiciones escolares y
posteriormente laborales.
Por años han sido criticados los movimientos sociales, las marchas,
manifestaciones, todas estas acciones aunque no lo perezca aportaron para hacer
cambios y ganar derechos. Durante mucho tiempo vimos salir a las calles a
maestros, enfermeros, campesinos, estudiantes, etc. que exigían mejores
condiciones y a la sociedad en general no nos interesó nunca sumarnos para
exigir también mejores servicios de salud, mejor educación, apoyos a la cultura
y a ciencia.
La última gran marcha por el día de la mujer (8M 2020) fue algo
emocionante, no sólo en México, cientos de miles salieron a las calles para pedir
acabar con la violencia y los feminicidios, hartas y hartos de instituciones
que no pueden atender un tema tan grave y que ha traído tanta muerte. La
inseguridad también logró que en Puebla salieran, como hace muchos años no se veía,
miles de jóvenes universitarios. Saber
que tanta gente participó fue conmovedor.
Y luego… la cuarentena. Todos a sus
casas, no me imagino que hubiera ocurrido en estos meses, reconociendo el poder
que tiene la sociedad organizada, ¿Se conservaría el ímpetu de salir a las
calles?, ¿Se habría replicado en todo el
mundo? No lo sabremos, pero si vimos un atisbo de la unión. Ahora aun en la
cuarentena también hay gente que organiza
buscando ayudar a otras personas. A lo mejor no estamos tan perdidos. A veces me gana la apatía social.
Recordemos que en lo que va de la pandemia, siempre en primera plana,
no solo muere gente por el virus, hay otras enfermedades, sigue habiendo
guerras, hambruna, feminicidios,
violencia hacia los niños, ecocidios, asesinatos a ecologistas y defensores de
la tierra. ¿En algún momento podremos o tendremos que salir a decir ya basta?.
Mientras hay que buscar abrir otras ventanas
que nos permitan ver no solo lo que nos quieren hacer ver, y encontrar caminos.
Parece difícil pues se apuesta a una vida digital en la que nos hacen creer que
si no participas en la mesa de las redes sociales, estas fuera del reino
virtual y dejaras de existir.
de Claudia Uranga
9 may. 2020 18:05
No hay consenso sobre qué alternativas tenemos como ciudadanos para
responder a "las imposiciones" dictadas por los responsables de la
gobernabilidad.
|
Pienso
en la mano sin rostro que mueve la cuna. Si nos asumimos como el
infante que se adormece plácidamente sin importarle quién le mece la
cama para sentirse seguro, nos reconoceremos como individuos
perfectamente acondicionados a buscar confort sin cuestionar el costo
del beneficio.
Ahora
mismo estaba revisando qué reacciones químicas produce el miedo. La
adrenalina que segrega el cuerpo con miedo pasa de identificar la
amenaza , que es algo positivo, a cierta forma de parálisis que anula
las respuesta razonadas que pueden anular las respuestas emocionales
adversas.
Yo
todos los días sumo nuevos eslabones a la cadena de esta experiencia
(plan francamente maquiavélico), y como dice Paty, acaba uno sumido en
la confusión, porque los datos son contradictorios y es como estar en
una mesa jugando a la ruleta siendo dificilísimo acertar al número
ganador.
Yo creo
como Toño que tendríamos que empezar a proponer posibles formas de
retomar la traslación del mundo, al menos de nuestro pequeño universo.
Quisiera sacar un poco de mi humor negro para divertirlos esta tarde, pero no me sucede. Necesitamos "ver el camino".
De Ana Coroli 10 de mayo 2020
una imágen más sobre las estrellas, AlterNatiVa a la publicación la letra de una canción del grupo catalán Txarango:
... Las estrellas son faros en el horizonte,
yo siempre las he visto en tus ojos,
llevas dentro, inquieta y viva,
la llamada de los arrecifes
de una tierra lejana,
más allá de los sueños.
Cuando en la noche, desnudas y llenas de canciones,
vengan a buscarte desde el mar
las sirenas del viaje,
no lo dudes y emprende el vuelo,
aquí tienes mi deseo: ¡camina!
camina lejos,
camina como quien quiere saberlo todo,
camina hasta romperte,
camina.
yo siempre las he visto en tus ojos,
llevas dentro, inquieta y viva,
la llamada de los arrecifes
de una tierra lejana,
más allá de los sueños.
Cuando en la noche, desnudas y llenas de canciones,
vengan a buscarte desde el mar
las sirenas del viaje,
no lo dudes y emprende el vuelo,
aquí tienes mi deseo: ¡camina!
camina lejos,
camina como quien quiere saberlo todo,
camina hasta romperte,
camina.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino
Que cuando estés lejos una canción te devuelva a casa,
que cuando se enamoren de ti no pretendan tenerte, sólo acompañarte,
que la vida no sea sólo una cama amable, un paseo dulce,
que las cosas que esperas no sean como esperas cuando las vivas,
que tengas la alegría de los días claros,
que por las mañanas te despierten sin precipicios,
que quieras mucho alguien sin que lo necesites,
y no dejes que las heridas se endurezcan en el corazón, que no reposen en el pozo del alma.
Recuerda, si llueve dentro de ti,
que caminar cura las heridas
que vivir, vivir no es estar vivos,
vivir es la actitud de llenar la vida,
la vida, eso que pasa cuando tú ríes.
que cuando se enamoren de ti no pretendan tenerte, sólo acompañarte,
que la vida no sea sólo una cama amable, un paseo dulce,
que las cosas que esperas no sean como esperas cuando las vivas,
que tengas la alegría de los días claros,
que por las mañanas te despierten sin precipicios,
que quieras mucho alguien sin que lo necesites,
y no dejes que las heridas se endurezcan en el corazón, que no reposen en el pozo del alma.
Recuerda, si llueve dentro de ti,
que caminar cura las heridas
que vivir, vivir no es estar vivos,
vivir es la actitud de llenar la vida,
la vida, eso que pasa cuando tú ríes.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino.
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino.
Aquí la letra desde el principio:
Cierra los ojos
Llueve entre tú y los demás,
sé bien qué sientes metido en la misma guerra
todo el mundo busca un trocito de tierra
y nuestra casa es un trozo de tiempo,
sé bien qué sientes.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino.
Las estrellas son faros en el horizonte,
yo siempre las he visto en tus ojos,
llevas dentro, inquieta y viva,
la llamada de los arrecifes
de una tierra lejana,
más allá de los sueños.
Cuando en la noche, desnudas y llenas de canciones,
vengan a buscarte desde el mar
las sirenas del viaje,
no lo dudes y emprende el vuelo,
aquí tienes mi deseo: ¡camina!
camina lejos,
camina como quien quiere saberlo todo,
camina hasta romperte,
camina.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino
Que cuando estés lejos una canción te devuelva a casa,
que cuando se enamoren de ti no pretendan tenerte, sólo acompañarte,
que la vida no sea sólo una cama amable, un paseo dulce,
que las cosas que esperas no sean como esperas cuando las vivas,
que tengas la alegría de los días claros,
que por las mañanas te despierten sin precipicios,
que quieras mucho alguien sin que lo necesites,
y no dejes que las heridas se endurezcan en el corazón, que no reposen en el pozo del alma.
Recuerda, si llueve dentro de ti,
que caminar cura las heridas
que vivir, vivir no es estar vivos,
vivir es la actitud de llenar la vida,
la vida, eso que pasa cuando tú ríes.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino
Tengo
la sensación de que seguirá girando todo igual, un extinto guía
veterinario decía que México necesitaba vivir una tragedia generalizada
como
las de europa durante sus guerra para tomar consciencia, algo radical
pero que hasta hoy me resuenan sus palabras al saber que la consciencia
es lo más sútil por despertar y que entre tanta distracción, anestesia, e
introyectos es complicado de lograr, a veces pienso en la seriedad de
las personas de los pueblos que luchan contra el hambre, como en la
discìpina económica, y muy individualizada de los europeos, tomando con
seriedad su realidad.
Nuestra laxitud es exagerada.
Tengo
una corta experiencia y afortunadamente para mis recuerdos
bien romantizada sobre las aulas donde el conocimiento y la inquietud
por el mismo fue bien guiada por buenos profesores y maestres, hubo
cuidado y afecto como también hubo la ineptitud entre otres.
Sobre
el compañerismo, vengo algo coja, he resentido el egoísmo en muchos
aspectos. Sin embargo insisto en volver a creer en los momentos por
saborear la dicha de estar, a veces más amargada y otras nuevamente
confiada.
Sigo pensando que colectivamente solo puede unirnos con cierto equilibrio el interés común, como los pueblos son pueblos.
Me
afectan las redes al ser tan reales como tan superfluas, muchas veces
me inquieta por no quedarme fuera del lenguaje común; sexting,
emoticons???
Estar
a la vanguardia como al nivel de cualquier otro ámbito para poder estar
presente y de alguna forma sobrevivir dentro de un sistema.
Algo
de mi se resiste a vivir de forma tan acelerada, profesionalmente he
sido incapaz de inventar asistencia terapéutica a distancia por no estar
inmersa en el reloj de la pandemia ni del aparente estado de fobia y
crisis emocional, mi contradicción surge de los conciertos e imágenes de
los balcones en Italia cuando el presidente aun no besaba a la niña
mordiendo la mejilla y en México se vaciaban los estantes de papel
higiénico de los Wallmarts y superamas por quienes se secaban las
lágrimas conmovidos viendo tales conciertos e imágenes.
Tal vez me equivoco y abuso de confianza en lo que creo, para mi México será después de la pandemia el mismo que antes de esta,
solo que con aguda sintonía en sus problemáticas.
Saludos Toño, saludos todas-os.
Ana
Gracias Paty, saludos todas-os:
Me
detuve en la idea de la CONFUSIÓN, si, ¿en realidad está tiene la
fuerza mayúscula con la cual acabo de leer?. La tiene en dos sentidos,
el primero
ha
sido ¿si la pandemia está matando gente en México como en China?, a
pesar de que los noticieros desde los más influyentes hasta los más
considerablemente veraces, dicen que sí. ¿Cómo sentir la presencia del
peligro de la muerte a distancia ? quizá parezca absurdo o tonto que lo
piense así, pero al verme rodeada de vecinos irresponsablemente alegres,
manteniéndose entre fiestas, la gente por ciertas calles viviendo la
vida de forma cotidiana, muchas-os de los más cercanos completamente
distantes y ningún aviso de muerte familiar ni de conocides, ni entre
los parientes hasta les más cercanos.
El
segundo sentido de la confusión, el que aparece frecuentemente cuando
mis fibras y supongo las de muchas personas se despiertan
coyunturalmente, hablar y pensar el lado B de las cosas, de las
circunstancias y tragedias personales y sociales.
Normalizado
casi todo mal, sin importancia, ¡qué malicioso de mi parte el detenerme
a preguntar o denunciar los temas de abuso de distinta índole!, mi
propio juicio por cultura, el introyecto del silencio en México.
Todo
esto surge a la par de la insensibilidad a la otredad y la requerida
solidaridad, de la necesidad del despojo del egoísmo por la causa común;
por el imponente hecho de requerir resolver los asuntos sociales, como
la verdad que suele ser oculta solo por el descuido, ignorancia,
desinterés o temor de estar con plena presencia en la experiencia.
Saludos, Ana Coroli
Enviado por Claudia Uranga 11 d mayo 2020
Claudia al comentario de Ana.
Es motivo de duda si con esta experiencia la sociedad tomará una
actitud más solidaria y de responsabilidad cívica. Por lo menos la
respuesta para mí, es NO. A los depredadores humanos sólo los regula al
miedo al castigo que le impone la ley, los embates de la propia
naturaleza y la la supremacía del otro si es más fuerte. Tal vez por
ello en abundantes artículos de pensadores se señala la necesidad de
tomar el modelo autoritario chino que pudo hacer frente a la primera
prueba de la pandemia porque contaba con las herramientas necesarias en
políticas de control sobre su población y los medios materiales para
organizar una respuesta pronta y eficaz.
¿Pero
qué opinamos muchos acerca de los gobiernos autoritarios y
controladores? Vimos caer con euforia el muro de Berlín, yo estuve en 2
ocasiones en Cuba, con sus delatores en todas partes, y a través de
material cinematográfico o lecturas se tienen noticias de Rusia, por
ejemplo y de esto puedes decir Paty. Pero parece inevitable la
transformación de la presunta
liberalidad democrática, hacia otro modelo
mucho más estrecho.
enviado por Claudia Uranga
Este extenso artículo plantea muchas de las cuestiones que desde
que la pandemia empezó a pintar su panorama, muchos nos hemos venido
planteando. Creado o no el virus desestabilizador, su virulencia, su
manejo político y mediático, su abrupta aparición real (aunque ya
convivíamos con ficciones imitativas), su poca o mucha eficacia asesina,
han paralizados los mecanismos que tenían en operaciones al planeta.
Aunque es mas conveniente ser optimistas y creer que encontraremos
(quienes?) la manera de retomar la vida que conocíamos, es hora de
reconocer que los estragos causados por la paralización impuesta
mediante el miedo y la manipulación informativa y desde luego por un
plan maquiavélico que ha colapsado los modos de ser y hacer. Si la
respuesta debe ser colectiva con la participación muy bien orquestada de
gobiernos muy fuertes, con recursos ideológicos y materiales que se
impongan por la fuerza ofreciendo respuestas, estaremos en una nueva era
de autoritarismos temibles. Si el individualismo ya puede declararse
subversivo, muchos valores conocidos caerán en desuso. Esta pandemia va a
implicar un retroceso gigantesco a las sociedades gregarias básicamente
ocupadas por la supervivencia. Se han colapsado las normas económicas
del consumismo desmedidos de cosas innecesarias. Volveremos a lo
indispensable, nuevas reglas nos prohibirán acumular, excedernos.
Habemos los que tenemos fe en el reordenamiento de asuntos superfluos
como la moda, pero con ello estará en jaque el entretenimiento y hasta
el arte. Es hora de pensar cómo trataremos a nuestros enemigos, cuál
será nuestra nueva forma de trabajo. Los países tercermundistas vamos a
divagar por mucho tiempo, empeñados en malas imitaciones. Sólo los
países ricos y poderosos tendrán voz para implementar propuestas y tener
los mecanismo para elegir con más responsabilidad a los mas aptos. Si
hemos depredado al planeta por una ambición demencial y sin considerar
que destruirlo afecta a todos y que las malas costumbres de 7000
millones de alimañas humanas requieren recursos siempre en aumento, no
nos quedaba otra que detenernos. Cambiar el modelo. Fin a los intereses
del mercado. Si comemos maíz, tendremos que sembrar maíz a cualquier
precio para no depender del intercambio. No puedo ver lo que aquí
empieza más que con el mas oscuro pesimismo.
enviado por Patricia 11 de mayo 2020
Tras ésta pandemia, una vuelta a la "normalidad" tal vez resulte
imposible. Hay quién dice que el desastre económico ya estaba a punto de
suceder de todos modos, y en todo caso la aparición del virus viene
como anillo al dedo para echarle la culpa. Es decir,
se dirá que los males que se nos vienen encima son culpa del virus y no
de las pésimas políticas económicas que se han seguido por decenios.
Además , el encierro mismo, el aislamiento físico, la lectura de toda
clase de posturas frente a ésta situación nos
ha llevado a cuestionarnos que el lo "normal" y si queremos regresar a
esa normalidad. El actuar de cada uno de nosotros no podrá ser aislado,
a fuerza requiere de acciones colectivas, algo muy difícil de llevar a
cabo pero de algún modo tendrá que irse dando.
En ese sentido deberemos plantearnos, el individuo frente al Estado, o
contra el Estado o con el Estado. Es decir, que es el Estado y que tanto
me representa. Todo un tema que se planteó desde los tiempos de la
Revolución Francesa, así que no estaremos descubriendo
el hilo negro sino simplemente aclarando las ideas.
enviado por claudia 11 de mayo 2020
Paty,
aprovecha para ir desentrañando las ideas. Es hora de reflexionar. No
sabemos si Antonio tendrá el tiempo de diseñar este otro modelo para
seguir esta serie de reflexiones, pero mientras tanto pónnos a pensar,
ante la falta de actividad física va a ser muy gratificante la actividad
mental.
Yo acabo de ver un video de un ruso que
vive en México, Daniel Estulín y efectivamente habla de 2 modelos
económicos que la pandemia ha puesto en jaque aunque ya estaban viviendo
en franca simbiosis, el capitalista financiero parásito y el comunista
conservador controlador. A China la pone un poco aparte. Para Estulín,
como teórico, tal como para Slavoj Zizeki, no habrá retorno a la
normalidad que conocíamos. Y esto es muy desagradable de escuchar.
Yo
he querido compartirles algo de lo que estaba escribiendo pero
efectivamente tiene que ser una foto del texto porque no lo puedo
trasladar a la computadora. Veré si se los mando por mesanger.
Debatamos,
tal vez juntos podríamos encontrar un posible nuevo modelo para volver a
activar a 7000 millones de seres humanos que estamos esperando
paralizados, órdenes para recomenzar y permiso para vivir sin miedo.