lunes, 11 de mayo de 2020

Primeros intercambios





De: Corina Uranga <lacoris-uranga@hotmail.com> Fecha: 8 de mayo de 2020, 9:55:24 a.m. GMT-5 Para: Claudia Uranga Fernandez <urangaclaudia@yahoo.com.mx> Asunto: Diario de la peste: El humano es un animal que sabe esperar
Me pareció un tipo diario reflexivo en dos cuartillas! Algo como lo que tú haces, pero tú eres exteeeeeensa!!

De: Claudia Uranga <urangaclaudia@yahoo.com.mx>
Enviado: viernes, 8 de mayo de 2020 01:31 p. m.

Creo que estamos los que somos hasta el momento, esta es una pequeña prueba. El texto tiene clara su referencia, la canción lamentablemente se corta abruptamente pero es de uno de mis autores admirados y creo que el material puede despertar sus comentarios y de eso trata este juego que les he invitado a jugar. Sus comentarios pueden enviarlos a todos, o elegir a alguno o ignorar el material recibido o a cambio remitir una idea propia o remitirnos a otros materiales. Probemos. Saludo a todos.

El 08/05/2020, a las 6:05 p.m., Patricia Jay <patjaymx@hotmail.com> escribió:

Creo que la palabra que mejor define lo que estamos experimentando es CONFUSIÓN. Ésta epidemia nos tomó completamente por sorpresa. No es para nada lo que esperábamos para el 2020. Siendo niña en los años 60´s cuando vi el primer viaje del hombre a la luna y la película de Stanley Kubrik "2001 Odisea en el Espacio", yo pensaba que mi futuro como adulta iban a ser los viajes espaciales. Nunca jamás me imaginé el INTERNET, y sin embargo es nuestra realidad ahora. Algo totalmente impensado y no imaginado. Ahora sucede lo mismo, yo creía que el gran acontecimiento de este año serían los Juegos Olímpicos de Tokio, que nos iban a sorprender con tecnología muy sofisticada, digna del siglo XXI, y nada, los juegos han sido pospuestos, en el mejor de los casos, y tal vez hasta cancelados, algo no visto desde la 2a Guerra Mundial. Y pese a lo inesperado, ésta pandemia nos está confrontando con problemas muy añejos que tal vez no habíamos querido ver. Problemas básicos que en pleno siglo XXI no hemos podido resolver y aquí si va a salir a relucir mi "izquierdismo". I am sorry, si esto molesta, ya me lo dirán. El derecho a la salud. Ahora sabemos que más de la mitad de la población en México, y en otros lugares del mundo no tiene derecho a ningún sistema de salud, ya sea público o privado. De nada sirve contar con uno si mi vecino no lo tiene y se enferma y me contagia. Y si miles o tal vez millones se enferman ¿quién los va a atender? El neoliberalismo le apostó a desmantelar al Estado, a reducirlo a su mínima expresión dejando todo a la ley de la oferta y la demanda. Para que "gastar" en servicios médicos públicos, mejor que cada quien adquiriera un seguro médico privado y listo, todos felices, tu estás cubierto, la aseguradora hace negocio y el Estado se lava las manos del asunto. ¿Pero que pasó? Ni siquiera la mitad de la población gana lo suficiente para pagarse un seguro, además, muchos de repente se han quedado sin trabajo, y al hacerlo ya no pueden seguir pagando el seguro y lo pierden. En Estados Unidos sólo en estos mese de pandemia 30 millones de gringos han perdido su trabajo. Si se enferman ¿quién los va a atender? Hay quién dice, pues que se mueran, al fin sobra gente., pero nunca pensamos que podemos estar en esa fila. Yo creo que ésta pandemia si debe ponernos a pensar que si no resolvemos un mundo tan desigual nos va a cargar a todos la .......desgracia. ya se acabaron los tiempos en que se podían salvar unos cuantos a costa de los demás. Por hoy es todo.


El vie., 8 may. 2020 a las 18:28, Claudia Uranga (<urangaclaudia@yahoo.com.mx>) escribió:
Más allá de posturas políticas señalas una interesante controversia, beneficiarse unos pocos del mal de muchos, parece ya no ser una buena alternativa. Las desigualdades hoy ponen de manifiesto que somos un país al que le falta mucho crecer para ir cerrando las diferencias, sin embargo parece una carrera contra el tiempo,porque el camino hacia esta homogeneización de los ciudadanos requiere educación, un estado de derecho que nos reestructure la idiosincracia y otro modelo de país, y quién sabe si tendremos tiempo para obtener logros a corto plazo. Seguramente los jóvenes del grupo ven con más optimismo el panorama y las sesentonas lo vemos muy complicado.

Para mí lo más peligroso, además de un posible contagio, es reconocer lo reconfortante que es estar sólo conmigo misma confirmando la sentencia del filósofo francés (Sartre) que no tuvo empacho en decir que "el infierno son los otros".
Ánimo a todos.

El 09/05/2020, a las 2:03 p.m., Antonio Lezama <laberintomexico@gmail.com> escribió:
Nos encontramos ante la incertidumbre de lo que sucederá después de estos meses de cuarentena. Sí realmente, como dicen los medios masivos, la vida como la conocíamos ya no será igual. Toda esta información a través de nuestra actual ventana, la pantalla, como dice la nota “Por la mañana, esto. Mirar la pantalla, no el camino.”

Estamos confinados bajo del bombardeo mediático, noticias que no alientan mucho, declaraciones de los organismos que mundialmente han controlado la salud,  gobiernos que desde siempre han ocultado sus  corruptelas. Y nosotros en medio, esperando a que los expertos puedan resolver los problemas. Han perdido credibilidad pero es lo que tenemos ahora.



En la educación que recibimos, (1990 - 2010), nos fueron despojando de muchas herramientas para actuar en equipo, haciéndonos individualistas. Recuerdo a un maestro decir que el nuevo sistema escolar, servía básicamente para no poder crear ningún vínculo fuerte entre los jóvenes, separados por horarios y clases, sin poder compartir, equiparar o desechar ideas. Nos quedamos sin ese espíritu rebelde de los jóvenes de las décadas anteriores. Sin la idea de exigir mejores condiciones escolares y posteriormente laborales.



Por años han sido criticados los movimientos sociales, las marchas, manifestaciones, todas estas acciones aunque no lo perezca aportaron para hacer cambios y ganar derechos. Durante mucho tiempo vimos salir a las calles a maestros, enfermeros, campesinos, estudiantes, etc. que exigían mejores condiciones y a la sociedad en general no nos interesó nunca sumarnos para exigir también mejores servicios de salud, mejor educación, apoyos a la cultura y a ciencia.



La última gran marcha por el día de la mujer (8M 2020) fue algo emocionante, no sólo en México, cientos de miles salieron a las calles para pedir acabar con la violencia y los feminicidios, hartas y hartos de instituciones que no pueden atender un tema tan grave y que ha traído tanta muerte. La inseguridad también logró que en Puebla salieran, como hace muchos años no se veía,  miles de jóvenes universitarios. Saber que tanta gente participó fue conmovedor.

Y luego… la cuarentena. Todos a sus casas, no me imagino que hubiera ocurrido en estos meses, reconociendo el poder que tiene la sociedad organizada, ¿Se conservaría el ímpetu de salir a las calles?,  ¿Se habría replicado en todo el mundo? No lo sabremos, pero si vimos un atisbo de la unión. Ahora aun en la cuarentena  también hay gente que organiza buscando ayudar a otras personas. A lo mejor no estamos tan perdidos.  A veces me gana la apatía social.



Recordemos que en lo que  va de la pandemia, siempre en primera plana, no solo muere gente por el virus, hay otras enfermedades, sigue habiendo guerras, hambruna,  feminicidios, violencia hacia los niños, ecocidios, asesinatos a ecologistas y defensores de la tierra. ¿En algún momento podremos o tendremos que salir a decir ya basta?.



Mientras hay que buscar abrir otras ventanas que nos permitan ver no solo lo que nos quieren hacer ver, y encontrar caminos. Parece difícil pues se apuesta a una vida digital en la que nos hacen creer que si no participas en la mesa de las redes sociales, estas fuera del reino virtual y dejaras de existir.

 de Claudia Uranga 
9 may. 2020 18:05

No hay consenso sobre qué alternativas tenemos como ciudadanos para responder a "las imposiciones" dictadas por los responsables de la gobernabilidad.
Pienso en la mano sin rostro que mueve la cuna. Si nos asumimos como el infante que se adormece plácidamente sin importarle quién le mece la cama para sentirse seguro, nos reconoceremos como individuos perfectamente acondicionados a buscar confort sin cuestionar el costo del beneficio.
Ahora mismo estaba revisando qué reacciones químicas produce el miedo. La adrenalina que segrega el cuerpo con miedo pasa de identificar la amenaza , que es algo positivo, a cierta forma de parálisis que anula las respuesta razonadas que pueden anular las respuestas emocionales adversas.
Yo todos los días sumo nuevos eslabones a la cadena de esta experiencia (plan francamente maquiavélico), y como dice Paty, acaba uno sumido en la confusión, porque los datos son contradictorios y es como estar en una mesa jugando a la ruleta siendo dificilísimo acertar al número ganador.
Yo creo como Toño que tendríamos que empezar a proponer posibles formas de retomar la traslación del mundo, al menos de nuestro pequeño universo.
Quisiera sacar un poco de mi humor negro para divertirlos esta tarde, pero no me sucede. Necesitamos "ver el camino".

De Ana Coroli 10 de mayo 2020


una imágen más sobre las estrellas, AlterNatiVa a la publicación la letra de una canción del grupo catalán Txarango:

... Las estrellas son faros en el horizonte,
yo siempre las he visto en tus ojos,
llevas dentro, inquieta y viva,
la llamada de los arrecifes
de una tierra lejana,
más allá de los sueños.
Cuando en la noche, desnudas y llenas de canciones,
vengan a buscarte desde el mar
las sirenas del viaje,
no lo dudes y emprende el vuelo,
aquí tienes mi deseo: ¡camina!
camina lejos,
camina como quien quiere saberlo todo,
camina hasta romperte,
camina.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino
Que cuando estés lejos una canción te devuelva a casa,
que cuando se enamoren de ti no pretendan tenerte, sólo acompañarte,
que la vida no sea sólo una cama amable, un paseo dulce,
que las cosas que esperas no sean como esperas cuando las vivas,
que tengas la alegría de los días claros,
que por las mañanas te despierten sin precipicios,
que quieras mucho alguien sin que lo necesites,
y no dejes que las heridas se endurezcan en el corazón, que no reposen en el pozo del alma.
Recuerda, si llueve dentro de ti,
que caminar cura las heridas
que vivir, vivir no es estar vivos,
vivir es la actitud de llenar la vida,
la vida, eso que pasa cuando tú ríes.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino.
Aquí la letra desde el principio:

Cierra los ojos

Llueve entre tú y los demás,
sé bien qué sientes metido en la misma guerra
todo el mundo busca un trocito de tierra
y nuestra casa es un trozo de tiempo,
sé bien qué sientes.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino.
Las estrellas son faros en el horizonte,
yo siempre las he visto en tus ojos,
llevas dentro, inquieta y viva,
la llamada de los arrecifes
de una tierra lejana,
más allá de los sueños.
Cuando en la noche, desnudas y llenas de canciones,
vengan a buscarte desde el mar
las sirenas del viaje,
no lo dudes y emprende el vuelo,
aquí tienes mi deseo: ¡camina!
camina lejos,
camina como quien quiere saberlo todo,
camina hasta romperte,
camina.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino
Que cuando estés lejos una canción te devuelva a casa,
que cuando se enamoren de ti no pretendan tenerte, sólo acompañarte,
que la vida no sea sólo una cama amable, un paseo dulce,
que las cosas que esperas no sean como esperas cuando las vivas,
que tengas la alegría de los días claros,
que por las mañanas te despierten sin precipicios,
que quieras mucho alguien sin que lo necesites,
y no dejes que las heridas se endurezcan en el corazón, que no reposen en el pozo del alma.
Recuerda, si llueve dentro de ti,
que caminar cura las heridas
que vivir, vivir no es estar vivos,
vivir es la actitud de llenar la vida,
la vida, eso que pasa cuando tú ríes.
Eh! Si la noche te asusta ven aquí,
tengo un circo de canciones hasta el amanecer.
Eh! Cuando te llueva dentro ven a casa,
cierra los ojos si no ves el camino

Tengo la sensación de que seguirá girando todo igual, un extinto guía veterinario decía que México necesitaba vivir una tragedia generalizada 
como las de europa durante sus guerra para tomar consciencia, algo radical pero que hasta hoy me resuenan sus palabras al saber que la consciencia es lo más sútil por despertar y que entre tanta distracción, anestesia, e introyectos es complicado de lograr, a veces pienso en la seriedad de las personas de los pueblos que luchan contra el hambre, como en la discìpina económica, y muy individualizada de los europeos, tomando con seriedad su realidad.

Nuestra laxitud es exagerada.

Tengo una corta experiencia y afortunadamente para mis recuerdos bien romantizada  sobre las aulas donde el conocimiento y la inquietud por el mismo fue bien guiada por buenos profesores y maestres, hubo cuidado y afecto como también hubo la ineptitud entre otres. 
Sobre el compañerismo, vengo algo coja, he resentido el egoísmo en muchos aspectos. Sin embargo insisto en volver a creer en los momentos por saborear la dicha de estar, a veces más amargada y otras nuevamente confiada. 

Sigo pensando que colectivamente solo puede unirnos con cierto equilibrio el interés común, como los pueblos son pueblos. 
Me afectan las redes al ser  tan reales como tan superfluas, muchas veces me inquieta por no quedarme fuera del lenguaje común; sexting, emoticons???
Estar a la vanguardia como al nivel de cualquier otro ámbito para poder estar presente y de alguna forma sobrevivir dentro de un sistema.
Algo de mi se resiste a vivir de forma tan acelerada, profesionalmente he sido incapaz de inventar asistencia terapéutica a distancia por no estar inmersa en el reloj de la pandemia ni del aparente estado de fobia y crisis emocional, mi contradicción surge de los conciertos e imágenes de los balcones en Italia cuando el presidente aun no besaba a la niña mordiendo la mejilla y en México se vaciaban los estantes de papel higiénico de los Wallmarts y superamas por quienes se secaban las lágrimas conmovidos viendo tales conciertos e imágenes. 
Tal vez me equivoco y abuso de confianza en lo que creo, para mi México será después de la pandemia el mismo que antes de esta,
solo que con aguda sintonía en sus problemáticas.

Saludos Toño, saludos todas-os.

Ana
Gracias Paty, saludos todas-os:

Me detuve en la idea de la CONFUSIÓN, si, ¿en realidad está tiene la fuerza mayúscula con la cual acabo de leer?. La tiene en dos sentidos, el primero
ha sido ¿si la pandemia está matando gente en México como en China?, a pesar de que los noticieros desde los más influyentes hasta los más  considerablemente veraces, dicen que sí. ¿Cómo sentir la presencia del peligro de la muerte a distancia ? quizá parezca absurdo o tonto que lo piense así, pero al verme rodeada de vecinos irresponsablemente alegres, manteniéndose entre fiestas, la gente por ciertas calles viviendo la vida de forma cotidiana, muchas-os de los más cercanos completamente distantes y ningún aviso de muerte familiar ni de conocides, ni entre los parientes  hasta les más cercanos.

El segundo sentido de la confusión, el que aparece frecuentemente cuando mis fibras y supongo las de muchas personas se despiertan coyunturalmente, hablar y pensar el lado B de las cosas, de las circunstancias y tragedias personales y sociales. 
Normalizado casi todo mal, sin importancia, ¡qué malicioso de mi parte el detenerme a preguntar o denunciar los temas de abuso de distinta índole!, mi propio juicio por cultura, el introyecto del silencio en México. 
Todo esto surge a la par de la insensibilidad a la otredad y la requerida solidaridad, de la necesidad del despojo del egoísmo por la causa común; por el imponente hecho de requerir resolver los asuntos sociales, como la verdad que suele ser oculta solo por el descuido, ignorancia, desinterés o temor de estar con plena  presencia en la experiencia. 

Saludos, Ana Coroli
 Enviado por Claudia Uranga  11 d mayo 2020

Claudia al comentario de Ana.



Es motivo de duda si con esta experiencia la sociedad tomará una actitud más solidaria y de responsabilidad cívica. Por lo menos la respuesta para mí, es NO. A los depredadores humanos sólo los regula al miedo al castigo que le impone la ley, los embates de la propia naturaleza y la la supremacía del otro si es más fuerte. Tal vez por ello en abundantes artículos de pensadores se señala la necesidad de tomar el modelo autoritario chino que pudo hacer frente a la primera prueba de la pandemia porque contaba con las herramientas necesarias en políticas de control sobre su población y los medios materiales para organizar una respuesta pronta y eficaz.
¿Pero qué opinamos muchos acerca de los gobiernos autoritarios y controladores? Vimos caer con euforia el muro de Berlín, yo estuve en 2 ocasiones en Cuba, con sus delatores en todas partes, y a través de material cinematográfico o lecturas se tienen noticias de Rusia, por ejemplo y de esto puedes decir Paty. Pero parece inevitable la transformación de la presunta 
 liberalidad democrática, hacia otro modelo mucho más estrecho. 

enviado por Claudia Uranga

Este extenso artículo plantea muchas de las cuestiones que desde que la pandemia empezó a pintar su panorama, muchos nos hemos venido planteando. Creado o no el virus desestabilizador, su virulencia, su manejo político y mediático, su abrupta aparición real (aunque ya convivíamos con ficciones imitativas), su poca o mucha eficacia asesina, han paralizados los mecanismos que tenían en operaciones al planeta. Aunque es mas conveniente ser optimistas y creer que encontraremos (quienes?) la manera de retomar la vida que conocíamos, es hora de reconocer que los estragos causados por la paralización impuesta mediante el miedo y la manipulación informativa y desde luego por un plan maquiavélico que ha colapsado los modos de ser y hacer. Si la respuesta debe ser colectiva con la participación muy bien orquestada de gobiernos muy fuertes, con recursos ideológicos y materiales que se impongan por la fuerza ofreciendo respuestas, estaremos en una nueva era de autoritarismos temibles. Si el individualismo ya puede declararse subversivo, muchos valores conocidos caerán en desuso. Esta pandemia va a implicar un retroceso gigantesco a las sociedades gregarias básicamente ocupadas por la supervivencia. Se han colapsado las normas económicas del consumismo desmedidos de cosas innecesarias. Volveremos a lo indispensable, nuevas reglas nos prohibirán acumular, excedernos. Habemos los que tenemos fe en el reordenamiento de asuntos superfluos como la moda, pero con ello estará en jaque el entretenimiento  y hasta el arte. Es hora de pensar cómo trataremos a nuestros enemigos, cuál será nuestra nueva forma de trabajo. Los países tercermundistas vamos a divagar por mucho tiempo, empeñados en malas imitaciones. Sólo los países ricos y poderosos tendrán voz para implementar propuestas y tener los mecanismo para elegir con más responsabilidad a los mas aptos. Si hemos depredado al planeta por una ambición demencial  y sin considerar que destruirlo afecta a todos y que las malas costumbres de 7000 millones de alimañas humanas requieren recursos siempre en aumento, no nos quedaba otra que detenernos. Cambiar el modelo. Fin a los intereses del mercado. Si comemos maíz, tendremos que sembrar maíz a cualquier precio para no depender del intercambio. No puedo ver lo que aquí empieza más que con el mas oscuro pesimismo.
enviado por Patricia  11 de mayo 2020

Tras ésta pandemia, una vuelta a la "normalidad" tal vez resulte imposible. Hay quién dice que el desastre económico ya estaba a punto de suceder de todos modos, y en todo caso la aparición del virus viene como anillo al dedo para echarle la culpa. Es decir, se dirá que los males que se nos vienen encima son culpa del virus y no de las pésimas políticas económicas que se han seguido por decenios. Además , el encierro mismo, el aislamiento físico, la lectura de toda clase de posturas frente a ésta situación nos ha llevado a cuestionarnos que el lo "normal" y si queremos regresar a esa normalidad.  El actuar de cada uno de nosotros no podrá ser aislado, a fuerza requiere de acciones colectivas, algo muy difícil de llevar a cabo pero de algún modo tendrá que irse dando. En ese sentido deberemos plantearnos, el individuo frente al Estado, o contra el Estado o con el Estado. Es decir, que es el Estado y que tanto me representa. Todo un tema que se planteó desde los tiempos de la Revolución Francesa, así que no estaremos descubriendo el hilo negro sino simplemente aclarando las ideas.
 

 enviado por claudia 11 de mayo 2020
Paty, aprovecha para ir desentrañando las ideas. Es hora de reflexionar. No sabemos si Antonio tendrá el tiempo de diseñar este otro modelo para seguir esta serie de reflexiones, pero mientras tanto pónnos a pensar, ante la falta de actividad física va a ser muy gratificante la actividad mental.
 Yo acabo de ver un video  de un ruso que vive en México, Daniel Estulín y efectivamente habla de 2 modelos económicos que la pandemia ha puesto en jaque aunque ya estaban viviendo en franca simbiosis, el capitalista financiero parásito y el comunista conservador controlador. A China la pone un poco aparte. Para Estulín, como teórico, tal como para Slavoj Zizeki, no habrá retorno a la normalidad que conocíamos. Y esto es muy desagradable de escuchar.
Yo he querido compartirles algo de lo que estaba escribiendo pero efectivamente tiene que ser una foto del texto porque no lo puedo trasladar a la computadora. Veré si se los mando por mesanger.
Debatamos, tal vez juntos podríamos encontrar un posible nuevo modelo para volver a activar a 7000 millones de seres humanos que estamos esperando paralizados, órdenes para recomenzar y permiso para vivir sin miedo.
 


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